Recordando a R.A.
Quien me sumergió en la
"Poética de Aristóteles",
casi como un bautismo evangélico.
Preparo unas clases de lenguaje cinematográfico, y debo elegir un par de secuencias para los ejemplos perfectos. Y me pierdo. Porque el arte tienes esas vueltas de laberinto, dónde se conjuga técnica y emoción. Donde ya sea por música, plástica, literatura o cine, la respiración cambia... Y así el cuerpo del espectador o lector se acompasa a un sentimiento distinto.
La respiración es vida.
La obra de arte cuando logra su cometido final, el más elevado de todos, no sólo es catarsis (purificación). Es anagnórisis, el descubrimiento del personaje principal de un hecho esencial, y a través de él nosotros hacemos el mismo viaje. Ahí es dónde nos confundimos. Porque encaramos biografía. Nos enfrentamos con aquello que hemos ocultado. Y en la sala oscura de cine, vemos en la pantalla luminosa, gigante, expuestos fragmentos personales.
Vengo de una generación que nos hemos hecho adultos intentado ser calmos persiguiendo siempre el "Bien Común". Nos hemos cosido las heridas con cualquier material que encontramos cerca. Cosa que quienes nos acompañen, jamás sean dañados por nuestros monstruos personales. Esas heridas se han suturado con lecturas, filmes y música en general entre otras cosas. Hemos hecho aplomo de todos nuestros recursos emocionales. Nos invitamos al cine, al teatro, recomendamos novelas, o nos pasamos discos. Ahí contenemos todos los mensajes encriptados de lo que somos. Ciertamente conversamos mucho, pero no suelen pasar muchos minutos antes que un libro filme, o música venga a colación. Resumen mejor nuestras ideas. Compilan mejor todo aquello que hemos vivido o que nos pasa.
Preparando las nuevas clases, llego de regreso (he vuelto muchas veces) a la filmografía de Wong Kar Wai. Llego a su estética depurada como el más perfecto de los alcoholes. No corresponde describir en este espacio público que heridas he suturado con sus filmes, pero vale la pena dejar expuesto el vendaje, para quien lo quiera o necesite primeros auxilios la noche de hoy.
Anagnórisis es la meta, el faro que guía. Ese espacio demente, imaginario, que puede sanar biografía.
PD: Pido disculpas por mi insensatez, las elecciones en Perú y el triunfo de Ollanta Humala, tienen poco que ver conmigo hoy, en comparación a "In the Mood for Love"
1 comments/write to me:
Este Wong es increible.
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