Llueve intermimentemente, he llegado empapada a casa. Hace frío y ya casi dos inviernos seguidos me están pasando la cuenta. Me siento casi en Baltimore, en un capítulo de "The Wired".
Luego de un animado almuerzo de trabajo con D. , dónde hablamos de su documental, de guiones y de proyectos, caminé un rato sin rumbo, y finalmente entré (seguiendo los consejos de I.) en Casa Pichara para elegir un esmalte de uñas rojo oscuro.
Jamás me había pintado las manos de color. Las miro y parecen las de otra persona.
Otra, finalmente ligada por terminales nerviosas. Ahora con calma las reconozco moviéndose en el tecaldo.
Parte de esta metarmófosis acelerada, un proceso kafkiano alimentado por una banda ancha existencial de 16 Gigas (mi metamorfosis tal parece va en HD).
Me observo desde fuera. El otro día me quedó dándo vueltas una frase de la serie "Life on Mars" (segunda tempora, BBC): "Dios está en los detalles".
Hoy me pinto la uñas de rojo y fumo sólo mentolados... detalles que no puedo pasar por alto en esta investigación policial acerca de mi.
Hoy me pinto la uñas de rojo y fumo sólo mentolados... detalles que no puedo pasar por alto en esta investigación policial acerca de mi.
Vuelvo a un viejo tema de David Bowie, mientras sigue lloviendo en Santiago.

2 comments/write to me:
qué bueno qué bueno qué bueno el Bowie, tremendo, colosal. le adoro. me gustan todas la versiones de cada una de sus canciones.
por cierto, qué misteriosa/hitchockiana te has vuelto, jeje
cómo va todo? ni te imaginas EL CALOR INSOPORTABLE QUE HACE POR AQUÍ..
Chao. bss
Gracias Capitana!. Por acá, al sur del mundo, en Chile hace muuucho frío :P. Besitos
Post a Comment